La era Tiger Woods en el golf mundial parece haber acabado.
Es el momento de Rory McIlroy, el golfista de los drivers poderosos y una mente
rocosa. Este domingo certificó su vuelta al trono mundial con la victoria en el
Bridgestone Invitational sobre Sergio García, que se había levantado con tres
golpes de ventaja.
No hay desafío que McIlroy, 25 años y 13 títulos, no pueda
afrontar. Con la misma determinación con la que cuando era un crío acudía a los
programas de televisión a enchufar bolas dentro del tambor de una lavadora,
ahora acomete asuntos más serios. Hace dos semanas ganó el Open Británico, su
tercer grande, ayer sumó su primer torneo de los agrupados como Campeonatos del
Mundo.
No hay desafío que McIlroy, 25 años y 13 títulos, no pueda
afrontar
Lo más sorprendente, lo que habla de la fortaleza de la
nueva estrella son sus últimos tres meses. Rompió en mayo su compromiso
matrimonial con la tenista Wozniacki y manejó esa situación de estrés como un
autómata. Ganó a la semana siguiente el BMW, el gran torneo de la primavera
europea, y luego ha añadido los dos éxitos mencionados.
Armado de un driver que va muy recto y lejísimos -a Sergio
le sacó 25 metros en cada salida-, aplastó a todos y alimentó la estadística
negra de Sergio en los domingos del PGA Tour. Ha salido 12 veces como líder a
la jornada final y sólo fue capaz de llevarse tres de esos títulos.
Los críticos esgrimirán esa estadística, aunque es algo
errónea. La mejora de Sergio, que ayer, junto a Scott, fue elúnico de los de
arriba que jugó sobre par (71 golpes), es también certificable. Hasta ayer era
el golfista con mejor promedio de golpes este año los domingos (68,44). Hubiera
sido suficiente seguir en la media, pero el empuje de McIlroy arrolló al amigo.
Comida juntos
Comieron juntos. Como a veces lo hacían Nicklaus y Trevino a finales de los
prósperos años 60, cuando el seguimiento de la televisión aún no ponía dos ojos
en la nuca del líder cada domingo.
Sergio y Rory, compañeros de andanzas en la Ryder,
compartieron mesa antes de la batalla final, a pesar de que no era un torneo
más. Para el español suponía la mayor victoria de su carrera; para el nuevo
dominador el asalto al número 1 mundial.
El arranque de McIlroy
McIlroy salió a degüello. En los tres primeros hoyos, con tres birdies, se puso
líder. A eso ayudó Sergio que se llevó por delante un diamante de la sortija de
una espectadora en el hoyo 3 y, luego, a contracorriente lo pagó con bogey.
No era el mejor inicio que podía esperar García, pero,
paciente, esperó su momento. Un putt de cinco metros en el hoyo 9, después de
que el norirlandés cometiera un bogey y una corbata, les situó en un mano a
mano y en igualdad a falta de nueve hoyos.
El desenlace final aconteció en el hoyo 15, cruelmente en un
par 3 como en el Royal Liverpool y en una situación parecida
Golpeó McIlroy -birdie en el 11-, que cobró ventaja. Sus
golpes de salida no eran precisos, pero tenía un aliado en los árboles que
expulsaron en tres ocasiones la bola a la calle. Le ocurría en la época dulce
al ahora doliente Tiger. Debe ser un cromosoma más en los fueras de serie.
El duelo cobraba en intensidad, pero no lo evidenciaban los
dos golfistas. Quedaban cinco hoyos, se estaban jugando 1,5 millones de
dólares, pero hablaban y reían como en un entrenamiento.
El desenlace final aconteció en el hoyo 15, cruelmente en un
par 3 como en el Royal Liverpool y en una situación parecida. La bola de Sergio
no cayó esta vez en la arena, pero se quedó aún peor: en el borde y en el
rough. La sacó como pudo y falló el putt.
Los improbos intentos finales fueron baldíos. Igual que con
Woods, cuyo futuro inmediato y lejano es una enigma -tiene 38 años y los
últimos tres cargados de lesiones-, no podía haber concesiones, tampoco las
puede haber con Rory, que marcará una dinastía.
A Sergio, que sumó el tercer segundo puesto del curso, le
quedó el consuelo del progreso. Ya es tercero del mundo, detrás de McIlroy y
Scott. Algo impensable hace algo más de un año.
Clasificación
1. Rory McIlroy (ULS) 265 (69, 64, 66,
66)
2. Sergio García (ESP) 267 (68, 61, 67,
71)
3. Marc Leishman (AUS), 268 (64, 69, 68,
67)
4. Charl Schwarzel (AfS) 271 (65, 69,
73, 64)
+. Patrick Reed (USA) 271 (67, 68, 71,
65)
+. Keegan Bradley (USA) 271 (68, 67, 67,
69)
+. Justin Rose (ING) 271 (65, 67, 70,
69)
45. Miguel Ángel JIménez (ESP) 283 (69,
69, 72, 73)
62. Gonzalo Fernández-Castaño (ESP) 291
(79, 71, 67, 74)
63. Pablo Larrazábal 292 (71, 74, 77,
70)
Retirado: Tiger Woods (hoyo 9)
Fuente: Marca.